domingo, 4 de julio de 2010

Tras la euforia, la reflexión.

 Por Francisco Javier Pérez-Latre

En el blog estamos felices con la histórica clasificación de España. Pero para ser campeones del mundo hay que mejorar, y la "Mannschaft" de Joachim Löw llega más en forma. Por dar sólo un dato, ha marcado más del doble de goles (13 frente a 6). La defensa española tendrá problemas serios con el juego áereo y de estrategia alemán (¿por qué defendemos tan mal los balones altos?). En el medio campo se dará la batalla decisiva entre las dos medulares que juegan más al fútbol del Mundial (Özil, Schwensteiger, Khedira, Xavi, Xabi Alonso, Busquets, Iniesta). La ausencia del sensacional Thomas Mueller es un buena noticia. Mertesacker y Friedrich sufrirán con la delantera española y su habilidad. El punto más débil de Alemania: el portero Neuer, al que deberíamos buscar.

Estamos felices con la clasificación, pero no estamos jugando bien. Hay buenas noticias: Iker Casillas (109 partidos en la selección) vuelve a ser decisivo, como en la Eurocopa.   Y Andrés Iniesta se acerca a su mejor versión. Pero el club de los campeones del mundo es muy selecto: Brasil, Italia, Alemania, Argentina, Uruguay, Inglaterra y Francia. Sólo 7 países en 80 años. Estar en semifinales ya es mucho. Pero la gloria exige más. ¿Quién se acuerda ya, por ejemplo, de que Portugal fue semifinalista en 2006? Tras la euforia, la realidad es que sólo hemos jugado a nuestro nivel unos minutos contra Chile y en la segunda parte contra Portugal. 

sábado, 3 de julio de 2010

Rueda de prensa de Maradona tras perder con Alemania

 

Victoria del juego de equipo

Por: Francisco Javier Pérez-Latre

La Argentina de Maradona ha sido víctima de su "sistema" y de una defensa que deja que desear (como ya señalamos en el blog). Es verdad que tiene una extraordinaria cantidad de pólvora en ataque: Messi, Tévez, Higuáin, Di Maria…Pero con defensas como Otamendi, Heinze, Demichelis o Burdisso, los chicos de Maradona estaban destinados a sufrir contra un ataque de verdad, y el que comandan Özil, Schwensteiger, Muller, Klose y Podolski lo es… Los argentinos carecen de director de orquesta, y el que está en la selección, Pastore, juega poco. Y hoy Maradona renunció a Verón. Messi, muy atrás, y demasiado pendiente de subir el balón, pierde peligro.

Maradona es otro que no aprende: “Alemania empezó a hacer cosas que no había hecho hasta ahora en el campeonato”, ha dicho en la rueda de prensa final. Si algo ha quedado claro en el Mundial es el estilo del equipo de Löw…A Argentina no le falta talento, pero le falta dirección. Hoy le ha ganado un verdadero equipo. Enhorabuena para esta “Mannschaft”: el equipo más joven que juega un partido de cuartos en los últimos 45 años. Una buena noticia para el fútbol. Y Klose, con 14 goles.

La era de Felipe Melo

Por: Francisco Javier Pérez-Latre

Hace cuatro años, Brasil fue eliminada en cuartos de final por Francia. Ayer, por Holanda. La derrota es el final de la etapa Dunga. El seleccionador no logró el oro en los Juegos Olímpicos, donde fue derrotado por Argentina. Su apuesta fue tener un equipo unido, apostar por un estilo que primaba la defensa, y no convocar jugadores problemáticos o indisciplinados. Lo consiguió: poco a poco parecía estar convenciendo a la hinchada y a la crítica.
Sólo faltaba jugar al fútbol de manera convincente, aprovechando el manantial de talento que tiene Brasil, y a pesar del estado de forma de Kaká (sin noticias suyas en el mundial) y la lesión de Elano (pieza importante del esquema de Dunga). La insensata autoexpulsión y el autogol de Felipe Melo, simbolizan la confusión de un equipo que en escasos minutos se vino abajo física y anímicamente de manera estrepitosa. Mientras tanto, Dunga quitaba a Luis Fabiano y ponía a Nilmar (todo menos jugar con un delantero más). Que una potencia con futbolistas como Brasil, tenga a Gilberto Silva o Felipe Melo de titulares (atletas con poco fútbol) merecía este castigo. 

Después del partido no hubo autocrítica: “hemos recuperado el orgullo de jugar con la selección brasileña”, dijo Dunga. La pertinacia en el error es humana, pero los pentacampeones tendrán que esperar cuatro años más.