Por: Francisco Javier Pérez-Latre
Inglaterra y Estados Unidos nos brindaron ayer un duelo intenso. Entre los "pross" de Fabio Capello se alternaron buenas y malas noticias. Glen Johnson (que explotó con su potencia la debilidad de la banda de Bocanegra) y Wayne Rooney (que mereció la recompensa del gol) jugaron un partido excelente. Steven Gerrard y Frank Lampard estuvieron lejos del tercio final del campo, donde verdaderamente hacen daño, y parecieron un poco sacrificados al sistema. Por último, el fallo estrepitoso de Green mantiene abierto el debate sobre la portería.
Es la primera vez que Estados Unidos llega al Mundial con la ilusión de hacer algo grande. No les faltan razones. Los chicos de Bob Bradley están armados en torno a jugadores de calidad: el portero del Everton Tim Howard; el defensa Onyewu; Landon Donovan; el impresionante delantero Jozy Altidore. Cuando Bradley y Donovan se asocian con la delantera suceden cosas interesantes. A la vez, en algunas ocasiones, Estados Unidos se muestra llamativamente ingenuo en defensa, y DeMerit y Bocanegra tuvieron serios problemas. Un equipo que ya hizo una gran Copa Confederaciones, con el que los favoritos no se pueden confiar. Hoy seguiremos con atención a Alemania... y a la interesante Serbia de Radomir Antic.
0 comentarios:
Publicar un comentario