viernes, 18 de junio de 2010

La victoria es para los valientes

Por: Francisco Javier Pérez-Latre

Los primeros minutos hacían presagiar otra cosa. Presionante, buscando el contacto, haciendo valer su fortaleza física e impulsada por Toulalan, Diaby y Ribéry, parecía que Francia estaba cambiando. Pero no. Poco a poco, “el Tri” fue imponiendo su calidad técnica, entre acometidas de Giovani y subidas espectaculares de Carlos Salcido. La entrada de Pablo Barrera, el delantero del Pumas, reforzó al equipo.

Pero el gol no llegaba, y Javier Aguirre quiso arriesgar poniendo a Javier Hernández y al incombustible Cuauthémoc Blanco. Había oportunidades: Evra, Abidal, Gallas y Sagna no se parecían mucho a los que estamos acostumbrados a ver y dejaban solo con frecuencia a Lloris. Aguirre tuvo la recompensa que merecía su audacia.

En el otro lado, Doménech, apoyado silencioso en el banquillo, era incapaz de cambiar el guión. Mientras tanto, México iba superando también a Francia en el plano físico. Los “bleus” eran la imagen de la frustración: sin liderazgo, sin personalidad, reducidos sus excelentes jugadores a futbolistas de segunda clase. Es lo que dice hoy L’Equipe: “Francia se inclinó ante México sin dar nunca la impresión de poder hacer más”. Y es que la victoria es para los valientes.

0 comentarios: